Educación Romana

diciembre 11, 2007. General. Deja un comentario.

Educación Romana

ninos-roma.gifHasta el siglo II a.C., la educación del joven en al antigua Roma se limitaba a lo que podía enseñarle el padre. Ésta enseñanza se basaba fundamentalmente en el respeto a las costumbres. Hasta los siete años la madre se encargaba de la educación de los hijos, pero a partir de los siete, el padre tomaba la responsabilidad de la educación. Éste le enseñaba a leer, escribir, usar las armas y cultivar la tierra, también le impartía los fundamentos de la moral, la religión y el conocimiento de la ley.

El niño acompañaba a su padre a todas partes, al campo, a los convites, al foro; mientras la niña, seguía bajo la tutela de la madre, quien le instruia en el telar y en las labores domesticas.

A partir de los siglos III y II a.C., Roma entra en contacto con la cultura griega al conquistar la Magna Grecia. A partir de este hecho, la superioridad de la cultura griega marcará la cultura y educación romana. Maestros y Rétores llegan como esclavos a Roma y se dedican a impartir la instrucción en las casas de sus dueños, y una vez obtenida su libertad, algunos fundan escuelas.  El sistema educativo griego es implementado por los romanos, de esta manera, gran parte de pedagogos, gramáticos, retóricos y filósofos; comienzan a enseñar en las calles.

La educación romana, se divide en tres niveles:•Elemental
•Medio
•Superior
La primera ocupa los niños desde los siete hasta los once años. Ésta educación podía recibirse en casa, con maestros particulares o en la escuela del “LITTERATOR”, éste tipo de educación era para todos.
La segunda, era impartida por el “GRAMMATICUS”, acogía a niños y niñas de doce a dieciséis años. A este nivel de educación solo tenían acceso las personas privilegiadas o ricas.

 La tercera etapa, era la enseñanza superior, y era impartida por el “RHETOR”, quien era generalmente griego. Quien llegaba a este grado de estudios, era porque se dedicaría a la vida pública y la oratoria. 

“Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas”. (Ortega y Gasset )

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Educación Imperial

Roma Imperial En la Roma de los emperadores la enseñan­za también estaba dividida en grados o etapas como sucede hoy en día con la Educación Infantil, Educación Primaria, Eduación Secundaria y Bachillerato. Había la Educación Primária (de los siete a los doce años, más o menos) con el litterator que enseñaba a leer y escribir (en latín y en griego), contar, pesar, medir y calcular. Luego se pasaba a estudiar gramática (de los doce a los dieciséis años) con el grammaticus que enseñaba gramática y a conocer las obras literarias. Finalmente se estudiaba retórica (de los dieciséis a los dieciocho años) con el rhetor; éste enseñaba el arte de hablar bien en público y a expresarse correctamente en escritos de diverso tipo. Los hijos de las familias poderosas, podían continuar estudiando materias como filosofía, aritmética, geometría, música o astronomía en centros especializados del saber como Atenas, Berito (Beirut), Antioquía, Massalia (Marsella) o el centro de la cultura por excelencia que era Alejandría (Egipto). En la antigua Roma no existía una administración que se hiciese cargo de todos los aspectos de la educación, como sucede hoy en día con el Ministerio de Educación y Ciencia. No por ello se descuidaba de llevar a los hijos a la escuela, sabían lo importante que era saber leer y escribir para poder defenderse cuando fuesen mayores. En épocas de recogida de cosechas y trabajos agrícolas la asistencia a clase se relajaba.

Primero los padres enseñaban a sus hijos a contar, leer y escribir. Más adelante cuando se generaliza llevar los niños a las escuelas se colocará a éstos bajo la responsabilidad de un maestro que tendrá la autoridad delegada del padre. Las familias ricas dejaban los primeros años de vida de sus hijos bajo el cuidado de dos esclavos, la educatrix y el pedagogus. Marco Fabio Quintillano (maestro del siglo 1 d.C.) aconsejaba escoger bien a estos sirvientes pues era importante para los primeros años de vida del niño adquirir unos buenos hábitos. Algunos padres además podían contratar a un profesor particular para sus hijos que les enseñase en la misma casa. Para escoger a este preceptor se entrevistaba a los candidatos y se hacían averiguaciones sobre su vida.

Una vez escogido el candidato se volvía a entrevistar para estipular servicios y honorarios. Cuando el niño era enviado a la escuela, el pedagogo tenía la función de llevarlo a-la escuela y devolverlo a casa. A veces podía estar con su prótegido en las clases, repasar la lección con él en casa. Otras funciones del pedagogo eran acompañar al niño en visitas sociales o salutatio, ir a las termas (baños públicos) con el chico o acompañarlo al teatro. Cuando el niño llegaba a los dieciséis años se veía libre de la figura del pedagogo. Algunos pedagogos al final de todos estos años, por su labor, obtenían la libertad. El trabajo del litterator estaba mal visto, por el contrario la faena de los gramáticos y los reto­res gozaba de más prestigio. El escritor Luciano (siglo III) presentaba la faena de litterator como un castigo en el Hades (infierno).

Generalmente el litterator era una persona libre o esclava, su sueldo era bajo, unos ocho ases que se cobraba los idus (mediados) de cada mes. Del yacimiento arqueológico de Pompeya se sabe que con ocho ases se podía comprar queso y vino para unos pocos días. Al maestro le hacía falta un gran número de alumnos para poder vivir. Diógenes Laercio (filósofo del siglo III) explica en un escrito que en algunas escuelas había más estatuas en las paredes que alumnos en la clase. El litterator si disponía de muchos alumnos y se lo podía permitir, tenía un ayudante llamado hypodidascalus, que generalmente se sentaba al lado del maestro en una banqueta con un cojín. El gramático y el retor además de gozar de mayor prestigio, tenían un sueldo más elevado y gozaban de inmunidades fiscales (desde época del emperador Vespasiano, segunda mitad del siglo 1 d.C.), porque su enseñanza era apreciada y considera­da un beneficio para la comunidad.  San Agustín explica que en Roma para no pagar a un maestro todos los alumnos se ponían de acuerdo y se pasaban a otro maestro. La única manera de cobrar que tenía el maestro era llevar a los padres ante el tribunal de la ciudad. Cada ocho días, el día del mercado o mundinae no se realizaba clase. Tampoco no había clase en las festividades de los Saturnalia (del 17 al 23 de diciembre), los Quinquatrus (del 19 al 23 de marzo) y durante la época de verano hasta los idus (quince) de octubre. El ludud litterarius era la escuela del litterator y la schola era la escuela del gramático o del retor. Estas escuelas se podían encontrar en los pórticos del foro (centro de la vida pública dedicado a la política, las leyes, los negocios y la religión), en tabernae o tiendas acondicionadas para dar clase, o en la propia casa del maestro, o en galerías descubiertas. o incluso la escuela podía estar en el centro de la calle.

 Como las calles eran generalmente estrechas se ocupaban el cruce de tres o cuatro calles. Era un lugar ruidoso pues allí se encontraban alborotadores, comerciantes, vagabundos, echadores de suerte, músicos ambulantes… Las escuelas estaban abiertas desde buena mañana hasta el mediodía. Se aislaban del exterior de la calle por unas lonas, per aún así no podían evitar que los ruidos de la calle se colasen.

 El poeta Marcial (siglo 1 d.C.) se queja de los ruidos ensordecedores de Roma, desde el martillazo de los caldereros hasta el griterío de los alumnos de las escuelas7. San Agustín también se quejará de los chillidos de los alumnos al repetir las lecciones. Las escuelas estaban amuebladas de forma simple con una silla para el maestro, unos bancos o taburetes para los alumnos, un encerado, una repisa y varios ábacos (aparato usado en operaciones aritméticas bási­cas). En algunas escuelas se podía encontrar algunas estatuas de literatos famosos.

Juvenal (escritor del siglo 1 d.C.) explica en una de sus sátiras que la clase empezaba muy temprano y para ber se usaban lucernas (lámparas de aceite), el hollín que éstas desprendían se pegaba a las estatuas que había en clase. Los materiales que se usaban en clase eran los siguientes: las tabullae cerae, el stilus y los rollos de papiro. Las tabullae cerae o tablillas eran de madera y tenían una fina capa de cera, a veces se ennegrecía para ver mejor lo escrito. Se escribía con el stilus o punzón, éste podía ser de madera, hueso, bronce o marfil. En la parte anterior tenía una punta para mar­car en la cera y la parte posterior era redondeada para borrar y aplanar la cera, y así volver a escribir en la tablilla. A veces, cuando los alumnos se distraían raspaban cera de la tablilla con el stilus y hacían muñequitos de   cera. 

noviembre 15, 2007. General. Deja un comentario.

Educación Republicana

aaaaaaaaa.jpgRoma republicana coincide con la influencia griega, que aporta su poderosa cultura, por el siglo IV, así mismo por era época aparece una nueva clase social de comerciantes e industriales, de plebeyos enriquecidos, que muy pronto llegaron a tener el monopolio económico de roma,  mas no el político y por tanto lucharan también por el control político, hallando en la educación, un poderoso medio para sus aspiraciones.Con este fin, la nueva clase exige para su hijos un educación mas esmerada  una nueva educación, una educación superior .Ya no les basta la educación delos gramaticus (especie de maestros secundarios) por que desean la elocuencia y esto los consiguen con los rotores (maestros de nivel superior) pagando un precio alto por ellos (sofistas romanos). Así tanta nueva clases a través de sus hijos podrá alcanzar los cargos mas prominentes de roma, en especial el senado.E espíritu de esta nueva educación podemos resumir la palabra humanitas que significa enseñanza de tipo general, formación humaníta. El humanitas fue para roma lo que Pideia para Grecia. Esta nueva educación aspira a capacitar a las juventudes, para la política los negocios y los tribunales.Sin embargo, la oratoria siguió siendo la técnica más alta a la que se debería aspirar. Por esto, Quintiliano, con gran optimismo aspiraba a formar oradores desde la cuna. Por esto también, aparte de las atrocidades que cometió Nerón , era mas visto por ser un mal orador, sus discursos eran escritos por Seneca.  

noviembre 15, 2007. General. 1 comentario.

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